[DIARIO] Crece interés para el cargo de gobernador pese a dudas por facultades

Por más que aún existan una serie de dudas respecto a la implementación del cargo de gobernador regional -figura que hoy recae en los intendentes- y las, se supone, atribuciones y recursos que tendrá una vez que asuma, sin considerar, además, los temores -por mínimos que sean- de una eventual postergación de los comicios (programados para octubre de 2020), la elección al interior de los partidos sigue generando interés tomando en cuenta que, por el caudal de votos que requieren para salir, las nuevas autoridades podrían perfectamente convertirse en la sombra del actual Gobierno en caso de ser oposición, o bien ser la figura ideal del oficialismo de cara a las presidenciales de 2021.

Por lo mismo, y pese a que sectores de Chile Vamos y la ex Nueva Mayoría han criticado el proceso de descentralización, el envío de las primeras 15 atribuciones que tendrán las futuras autoridades volvió a despertar la atención, sobre todo de quienes internamente se han mostrado disponibles a competir por el puesto.

Uno de ellos es el intendente de Valparaíso, Jorge Martínez (RN), quien podría convertirse en uno de los primeros en transparentar su decisión dado que la ley le exige renunciar un año antes, vale decir en octubre próximo, si es que desea ser candidato.

Sin embargo, Martínez deberá contar primero con el apoyo de La Moneda y del oficialismo, incluido su partido, que entre sus filas ya tiene a otros interesados como el presidente del Consejo Regional (Core), Percy Marín, o el alcalde de Limache, Daniel Morales, quien de todas formas ha insistido en que buscará la reelección en su comuna.

Hasta el nombre de la exdiputada Andrea Molina (UDI), según trascendió, fue sondeado por RN el año pasado justo cuando el intendente era cuestionado por su manejo en la emergencia de Quintero.

Sin perjuicio de la decisión que tome RN, en la UDI y Evópoli también miran con atención el proceso ante una eventual primaria del sector. En este último partido, por ejemplo, la gobernadora María de los Ángeles de la Paz también aparece como la principal figura si es que no compite por el municipio de Valparaíso. Uno de los puntos que la beneficiaría es que la ley no la obliga a renunciar un año antes.

En el gremialismo, por su parte, además de Molina, también ven con especial interés al exdiputado Edmundo Eluchans. No obstante, y pese a ser consideradas las cartas más fuertes por ahora, reconocieron en la UDI que ninguno estaría interesado.

En esa indecisión es que en el último tiempo también ha surgido como opción el nombre de la alcaldesa de Olmué, Macarena Santelices. En favor de ella -y de todos los que se postulen- juega que en caso de perder quedaría en un escenario privilegiado para eventualmente competir por un cupo a diputada el siguiente año.

Y es que considerando que el último padrón electoral en la región bordeó las 1,5 millones de personas -donde votó cerca de un 50%-, con un poco más del 5% de las preferencias se igualaría el número de votos que obtuvieron los diputados primera mayoría de ambos distintos en 2017, o un 20% para alcanzar los 150 mil votos que logró Francisco Chahuán.

Un escenario como el anterior perfectamente se podría dar considerando que para ser electo gobernador regional los candidatos deberán obtener mínimo un 40%, de lo contrario habrá segunda vuelta.

Tal como lo han señalado, en la oposición ya trabajan para levantar distintas candidaturas que les permita recuperar la Intendencia porteña, y así encaminar el proceso para las presidenciales del siguiente año.

Y mientras en el Frente Amplio suena como alternativa la excandidata presidencial Beatriz Sánchez -quien por alguna razón cambió su domicilio electoral de Ñuñoa a Viña del Mar-, en la ex NM estarían optando por alguna figura conocida en la región y con un caudal de votos importante, como los exparlamentarios DC Aldo Cornejo o Ignacio Walker, quienes perdieron en la senatorial de hace dos años.

Con la senadora Isabel Allende entre sus filas, el PS también baraja sus propias alternativas, como la de los exintendentes Gabriel Aldoney y Ricardo Bravo. También ha trascendido el nombre del exministro Máximo Pacheco, aunque sus intereses estarían más por las presidenciales.

En tanto, la carta fuerte del PPD sería la del exdiputado y también exintendente Marco Antonio Núñez, quien al igual que Walker y Cornejo no logró convertirse en senador en 2017. Mientras que entre los siempre activos independientes, no se descarta un interés de la exsenadora Lily Pérez.

Pero quien sea que resulte ganador deberá asumir, por ahora, con 15 competencias que a juicio de diferentes fundaciones, consejeros regionales y expertos (ver recuadro) son “insuficientes” para creer que tendrán una autonomía real.

“El traspaso de competencias que se ha anunciado evidencia un problema de fondo que está afectando al proceso de descentralización, que es que se desarrolla con un alto nivel de incertidumbre y subordinación a las definiciones que se hagan desde el gobierno central”, comentó el investigador del centro de estudios Espacio Público, Manuel Arís.

El sociólogo y magíster en Estudios Sociales y Políticos Latinoamericano insistió en que “es fácilmente cuestionable el criterio por el cual se han escogido las competencias que se transferirán, y sin un horizonte claro del proceso de descentralización las regiones no podrán prepararse adecuadamente para asumir más competencias y recursos en el mediano plazo”, agregando que es necesario que se fije un cronograma sobre las futuras facultades a transferir.

Desde la Fundación Participa también fueron críticos del anuncio realizado el fin de semana por la Subdere. Su presidente, Daniel Ibáñez, expuso a este Diario que “el Gobierno sólo está cumpliendo con los plazos establecidos en la ley”.

“Los traspaso que se han hecho son bien mínimos, no se hacen cargo del problema que para nosotros es el fondo de la descentralización, que es el compatir la desigualdad territorial. Vemos que en el tema financiero y de diseño y ejecución de las política públicas se sigue manteniendo todo desde el nivel central”, dijo Ibáñez.

El presidente de la fundación también criticó que a la fecha no exista ninguna claridad sobre el envío de la Ley de Rentas Regionales. “Nos parece una irresponsabilidad mayúscula no avanzar en el financiamiento, porque si las condiciones siguen así vamos a tener autoridades que no contarán con recursos para desarrollar las políticas que se les están mandatando, afectando de esa forma el ejercicio de su autoridad y la credibilidad frente a los ciudadanos”, indicó.

Desde el Core, en tanto, el presidente Percy Marín también se sumó a las críticas al cuestionar la real descentralización de dichas facultades, las que a su juicio “ya están radicadas en órganos de la administración regional, como las seremis”.

“Que se apunte directamente a la descentralización, la verdad es que no lo creo. Francamente veo complejo cómo el Gore va a hacer operativo el traspaso de competencias, y existe mucha preocupación no sólo por el tema del personal o la infraestructura, sino que porque no sé si realmente será un aporte para la región”, dijo el consejero.

Coincidió con el Mauricio Araneda, jefe de la bancada de la UDI, al asegurar que las competencias anunciadas “son absolutamente insuficientes y no tendrán ningún impacto en la autonomía de las regiones”, agregando que “es una burla pedirle a la ciudadanía que voten por un gobernador que no tendrá facultades ni competencias”. Mientras que el core Rolando Stevenson (DC) manifestó que “las facultades que se traspasaron son de carácter de administración interior y no entregan herramientas para decidir qué es lo mejor que queremos como región”.

Fuente Mercurio de Valparaíso.

Related News

Los comentarios están cerrados

Todos los derechos reservados. Fundación Participa